5 cualidades de un libro

Algunas de las características de un buen libro son:

Lenguaje y redacción comprensibles.

El lenguaje es una de las principales características de un libro. Si está escrito en un lenguaje comprensible, cualquiera puede entenderlo sin tener que volver a leerlo.

La prosa ágil y fácil de leer de un libro aporta mucho valor a la obra sin utilizar palabras complicadas, que aunque aportan conocimientos al lector, confunden a los no entendidos.

Las frases escritas con sencillez facilitan la comprensión de la historia, la investigación o cualquier relato. Sin embargo, a la hora de escribir una obra, es importante tener en cuenta el público al que va dirigida, ¿por qué? Porque si se dirige a un público culto (amante de las obras clásicas), la misma información que captamos, por poner un ejemplo un tanto cómico, contando un cuento a los niños del barrio, puede no ser captada.

En mi opinión, un buen libro es aquel en el que el autor consigue conectar con el lector de tal manera que éste se siente parte de la historia. Por eso, cuando el autor expresa sus experiencias, conocimientos y utiliza sus propias palabras, el mensaje se entiende mejor.

Se desconecta de la realidad para conectar con lo escrito.

  • ¿Alguna vez has empezado a leer un libro y te has olvidado de que el tiempo se acaba, de tus problemas, del trabajo, de las preocupaciones, de que las horas pasan? Pues eso es lo que ocurre cuando desconectas, esa sensación de meterte en el libro y experimentar lo que viven los personajes.
  • Es muy importante que los libros que leas tengan esta cualidad porque significa que te apasiona realmente lo que estás leyendo, de lo contrario no conseguirás una experiencia agradable ni podrás absorber todo el conocimiento posible.

Expresan sentimientos

5 cualidades de un libroTodos los libros que lees, desde los de un niño de tres años hasta los de una persona de 70, expresan una emoción o un sentimiento que, si te das la oportunidad, puedes experimentar.

No es lo mismo que leas una historia o que cuentes una pelea, una situación que surgió o que aludas a un romance a que sientas lo que sucedió en la escena que estás leyendo y le des una carga emocional a lo que estás contando.

De repente, no todos los autores describirán una historia, por ejemplo: romance, con la delicadeza que implica. Uno puede decir: un chico entró en la casa y la besó, mientras que otro puede hacerte vivir ese momento diciendo: cuando abrió la puerta sentí ese olor que me hizo suspirar al inhalar y su mirada se fijó en mis ojos como la dulcinea me derrite, de pronto vi sus labios y fue como ver el cielo, la tomé en mis brazos y la besé.

Dos escenas diferentes que pretenden transmitir el mismo mensaje pero que tienen un efecto diferente en el lector.

Te llevan a la reflexión

Los libros te hacen pensar, te muestran situaciones, problemas, dificultades y un largo etcétera que forman parte de nuestra vida cotidiana.

Cuando lees y sientes curiosidad o te cuestionas lo que lees, criticas lo que lees y comparas lo que vives con lo que lees. A medida que avanza la historia, buscas la continuidad de acuerdo a tus experiencias, y cuando surge un contraste entre lo que piensas y lo que el autor ha plasmado, te formas tu propio concepto de lo sucedido, reflexionando sobre ello hasta que estás convencido de lo que has leído y es claro en el mensaje que quiere transmitir.

Crear nuevos conocimientos

Aunque ya esté un poco rayado, leyendo se adquiere conocimiento.

Si hay algo que le sobra a los libros es conocimiento y, como he mencionado en artículos anteriores, la lectura es esencial en nuestras vidas. Saber leer proporciona al lector habilidades para la vida, por no hablar de mayores capacidades intelectuales.

Así que chicos, démonos la oportunidad de leer, aunque sea 5 minutos más, si eres de los que no te gusta leer, no hay problema, puedes darte la oportunidad de ver el lado positivo de ello. Mientras tanto nos vemos entre bastidores, hasta la próxima, ¡adiós!

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